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Angelina Yang Yang 从 孟加拉国莫格托拉 从 孟加拉国莫格托拉

读者 Angelina Yang Yang 从 孟加拉国莫格托拉

Angelina Yang Yang 从 孟加拉国莫格托拉

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每个句子都让我想哭(或做了)

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到处都是,权力助长了腐败。 但是,无论遇到什么障碍,主角都不会一直保持动作。 经历了动荡和政治动荡的历史时期,真正的旋风与今天没有太大不同。 非常相关。

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在我作为交换生在西班牙度过的六个星期里,我读了这本书,这是唯一帮助我保持理智的东西。 我沉浸在中土的魔力与美丽之中。 电影也不错。 如果我不得不说些不好的话,我会注意到托尔金散文的散漫本质。 除此之外,它很棒!

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它很冗长,但是读起来很吸引人。 它的章节很短,很适合我的生活,因此我可以阅读其中的一部分,然后重新学习。 这是我从未想过的场景,作者让您猜测。 您可以看清楚它的去向,但是场景的细节让您感到惊讶,整个事情雪球般滚滚。 这很棒。

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(Español primero, English after) Primero leí este libro hace 7 años cuando estaba de viaje por Latinoamérica. Era joven y no entendía muy bien sobre todos los asuntos económicos, pero salí con una impresión fuerte de la perpetua injusticia que se ha perpetrado en contra del continente sureño desde su mero nacimiento. Bien recuerdo la discusión no solo del despojo, pero también aquella de la prevención sistematica del desarollo de industría latinoamericana. Esa discusión era, para mi, la parte del libro más interesante. Es curioso que recuerde esa sección mucho más grande que la que encontré durante la segunda lectura. Galeano describe de manera bastante repetitiva el despojo y violación de todas las riquezas naturales en América del Sur, pero su analisis de lo posterior – la prohibición en contra de construir fábricas nacionales, la oclusión de modernas técnicas, conocimiento y maquinaria, la “explosion de la deuda” conducida principalmente por el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional – es lo que da al libro tanto poder e importancia. Todavía no estoy seguro que entienda todo sobre el aspecto económico, ni si pudiese en inglés. El argumento de Galeano me parece sólido y bastante indiscutible. Hace bien señalando la hipocresia entre la religion librecambista de los paises desarollados y el proteccionismo que cada uno utilizó para enriquecerse tanto desde el principio. También es fascinante la discusión sobre las diferencias de desarollo en los EE.UU. y Latinoamérica. Me acuerdo de una conversación que tuve en un bús con un viejo boliviano precisamente sobre este tema. Él estaba bastante duro con sus paisanos: la diferencia era que los fundadores latinos eran tontos. . . que todos [email protected] latinos sufrirán para siempre ésta estupidez innata. Yo intentaba explicarle que fue una gran diferencia de recursos. El hecho de no haber descubierto ni oro ni plata en la costa oriental de los EE.UU. fue una suerte incalculable. Sirvió para evitar la atención de los poderes voraces de Europa. Según Galeano, ambos tuvimos razón. Los poderes no molestaban a los colonistas gringos por falta de riqueza natural. (A España, Portugal, e Inglaterra les interesaba mucho más el oro, la plata, y el azúcar del Caribe y Sur América). Esto permitía el desarollo de una industria más fuerte en los EE.UU. que en Latinoamérica. Pero a la vez, la mentalidad colonial de España y Portugal, paises que ya sufrían su propio colonialismo por parte de los poderes más anglos de Europa, se trasladó fácilmente al hemísfero occidental, dónde las nuevas colonias (y el nuevo oro y plata) se convirtieron en simplemente otro bien con que pagar la deuda extranjera. Al fin y al cabo (una frase preferida de Galeano), con un principio marcado por tanto fracaso, debilidad, y mala suerte, [email protected] habitantes presentes y [email protected] de Latinoamérica nunca tenian chance para el éxito. Y actualmente, por varias razones, los paises pobres ni tienen oportunidad para superar el atraso. No les conviene a los poderes actuales que nueva competencia surja, y van a utilizar todas las estrategias ya nombradas – prohibición, oclusión, chantaje, extorción – para evitarlo. Y las organizaciones internacionales les van a ayudar a los poderosos, porque realmente no son más que órganos del imperio, hechos por y para dicho imperio. Entonces, como ya dije: es un libro bien importante. Es repetitivo, y me gustaría leer una actualización después de 40 años (la última sección, “Siete Años Después” fue interesante y bienvenida) para ver confirmaciones más corrientes del fenómeno. También estaría interesado en leer un inteligente contrargumento, si exista alguno. Al fin y al cabo, si te importa el mundo y te importa la justicia, no leer este libro es inexcusable. --------------------- I first read this book seven years ago when I was traveling through Latin America. I was young and I didn’t understand very well all the economics of the matter, but I came out of it with a strong impression of the perpetual injustice that has been perpetrated against the southern continent since its very inception. I remembered well not just the description of the plundering, but also the discussion about the ongoing, systematic prevention of the development of Latin American industry. That discussion was, for me, the most interesting part of the book. It’s strange that I remember that section being much larger than I found it the second time through. Galeano describes with a lot of repetition the pillaging and raping of all of the natural resources in South America, but his analysis of what came afterward – the prohibitions against construction of national factories, the withholding of modern technology, the “debt explosion” orchestrated mainly by the World Bank and IMF – is what gives the book most of its power and importance. I’m still not sure that I understand all the economics of the business (nor that I would have been able to even in English). Galeano’s argument seems solid and pretty undeniable. He does well to point out the hypocrisy between the Free Trade dogma espoused by the developed world and the protectionism that each of those countries invariably utilized to fatten themselves up in the first place. The discussion about the difference in development between the U.S. and Latin America is also fascinating. I remember a conversation I had on a bus with an old Bolivian man about precisely this subject. He was pretty hard on his fellow latinos: the difference between us was that the latino founders had been dumb. . . latinos would always be hopelessly stupid. I tried to explain to him that there was a huge difference in resources. The fact of not having found either gold or silver on the East Coast of the U.S. was immeasurably lucky. It helped the U.S. avoid the dangerous attention of the voracious European powers. According to Galeano we were both right. The powers didn’t bother the gringo colonists for lack of natural resources. (Spain, Portugal and England were much more interested in the gold, silver, and sugar of the Caribbean and South America.) This allowed for the development of a much stronger national industry in the U.S. than anywhere in Latin America. But at the same time, Spain and Portugal’s colonial mentality – they already suffered their own colonialism from their more anglo neighbors – was easily transplanted to the Western Hemisphere, where the new colonies (and their gold and silver) were converted into simply one more good with which to pay the crown’s foreign debt. In the end, with its initiation stained by so much failure, weakness and bad luck, the present and future habitants of Latin America never stood a chance. Nowadays, for various reasons, their countries don’t even have the opportunity to catch up. New competition doesn’t suit the current world powers, and they use all of the abovementioned strategies – prohibition, withholding, blackmail, extortion – in order to avoid it. And the international organizations will help them, because they’re really nothing more than organs of the empire, made by and for said empire. So as I said: it’s an incredibly important book. It’s repetitive, and I’d love to read an update after 40 years (the last section, “Seven Years Later,” was interesting and welcome), in order to see more recent evidence of the phenomenon. I’d also be interested to see an intelligent rebuttal if one exists. In the end, if you care about the world and about injustice, it’s inexcusable not to read this book. Actualización/Update: 1/6/2014 Cross-posted at Not Bad Movie and Book Reviews.